jueves, 6 de diciembre de 2012

CUENTOS INFANTILES


Clásicos o modernos, todos fuimos niños y a todos nos puso a soñar algún que otro cuento.
Princesas en apuros, hadas capaces de los más atrevidos hechizos, dragones voladores o guerreros dispuestos a enfrentarlos para salvar a sus amadas.
Quisimos ser los héroes de aquellos textos que, entre nuestros dedos, desgastaban sus páginas a marchas forzadas.
Escuchamos a nuestros padres, a nuestros abuelos, narrando aquellas historias que nos fascinaban más que un juguete nuevo.
Hans Christian Andersen, los hermanos Grimm, Perrault, se acomodaron en las cabeceras de nuestras camas ofreciéndonos fábulas que jamás olvidaremos. 
Y los protagonistas de sus leyendas traspasaron la barrera del papel y del tiempo, convirtiéndose, por derecho propio, en Cenicienta, Caperucita Roja o Blancanieves
Nombres propios que durante siglos han engrosado la tradición artística y audiovisual, que nos han regalado nuevos momentos inolvidables que vienen a ratificar la importancia del cuento en nuestro día a día.

Tan antiguo como el hombre, tan necesario como la vida, el cuento estimula la creatividad y la imaginación, nos educa en valores y despierta algo tan necesario como lo es el amor por la lectura.
DONAIRE GALANTE

4 comentarios:

  1. No se cuantas veces me pude leer el libro de los cuentos de Andersen, con las aventuras de Tom Sawyer era mi libro de cabecera de la infancia, en la de mis hijos eché de menos que no le marcaran su lectura en el colegio y sí ñoños libros de autores olvidables.
    Un abrazo

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  2. Hola Donaire.
    Sin esos cuentos tan maravillosos de nuestra infancia nada sería igual...
    Un abrazo

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    Respuestas
    1. Woolas, ya que eres un escritor (o al menos escribes bien) dime que te parecen mis microcuentos.
      http://bosque-de-palabras.blogspot.com.es/

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    2. Hola, Andy! acabo de pasar por tu blog y allí encontrarás un comentario sobre lo que me preguntas.
      un abrazo.

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