Agatha Christie es a la novela detectivesca lo que
Bela Lugosi a Drácula, Weissmüller a Tarzán o Frankenstein al género de terror.
Versada en venenos gracias a su trabajo en un dispensario en su ciudad natal, Torquay, durante la Primera Guerra Mundial, y aficionada al estudio de las mentes criminales desde su juventud, la autora inglesa se decidió a aunar ambos conocimientos en la literatura, desarrollando una de las carreras más prolíficas de la historia.
Escritora infatigable, nos dejó un legado compuesto por unas ochenta novelas policíacas, poemas, obras de teatro e incluso algunas historias de amor.
Reina del misterio por antonomasia, Agatha Christie ha logrado el reconocimiento universal, convirtiéndose en una de las escritoras más leídas de la historia.
El ingenio, una estructura que permite plantear la resolución del enigma y una sutil caracterización de los personajes que abunda en la psicología, consagra un estilo único que seguirá ganando adeptos por mucho tiempo que pase.
