Sus trabajos periodísticos, especialmente entrevistas a autores mexicanos y extranjeros, alcanzaron un notable éxito. Sin embargo, el reconocimiento a nivel internacional le llegó con los libros "Hasta no verte, Jesús mío" (1969) y "La noche de Tlatelolco" (1971), ambos basados en hechos reales.
Artículos, entrevistas, cuentos, novelas, teatro y poesía. Como autora no ha conocido límites de género. Su imaginación no tiene cotas cuando se trata de postularse en favor de cuestiones que la motivan. Así ocurre con la visión femenina del mundo o la cultura y problemática mexicanas.
Su origen aristocrático no ensombrece su faceta de escritora comprometida. La crítica social y la denuncia han sido permanentes en su obra y ha trabajado constantemente al servicio de los derechos humanos, labor que le ha valido distinciones como el Premio Coatlicue (1990) como mujer del año o varios Doctorados Honoris Causa en diferentes Universidades. También ha sido distinguida por su faceta literaria, contando entre sus más recientes galardones con el Premio Cervantes y la Medalla de las Bellas Artes.