¿CUENTO PARA NIÑOS O FÁBULA PARA ADULTOS?
Cuenta L. Frank Baum en la introducción a la primera edición del libro, allá por el año 1900, que pretendió "complacer a los niños" de su época, fabricando "un cuento de hadas modernizado, en el que se mantienen la alegría y la fantasía y se suprimen las penas y pesadillas".