sábado, 4 de febrero de 2012

LA ECONOMÍA DE LAS PALABRAS


«Más vale una palabra a tiempo que cien a destiempo»
Miguel de Cervantes Saavedra

            Ya lo apuntaba el celebrado genio de las letras: está sobrevalorado el abuso de la palabra. Y es que son demasiados los que las malgastan.

            Si miramos alrededor comprobaremos que abundan los discursos copiosos, de oratoria fácil pero pobres en contenido a la postre.

            Subestiman nuestra inteligencia quienes abusan de nuestro tiempo cargándolo de frases llenas de humo. No hace falta adornar el mensaje que queremos transmitir con pomposas expresiones y enumeraciones vanas destinadas a confundir más que a comunicar.

            Es como tratar de ponerle un velo al sol. Nuestro público, curtido en impostura y falsedades, no lo agradecerá. Y si resiste la provocación lo hará ejercitando el autocontrol y dando una lección ejemplar de buenos modales. Pero nunca por interés.

            Hay algo mucho más importante que saber qué decir, y es aprender a callar cuando las circunstancias lo requieren. No aburrir, evitar lo innecesario y, sobre todo, ser breve, seleccionar con minuciosidad las palabras. Trabajar, en definitiva, con la precisión de un cirujano. Estas son algunas de las claves del éxito de cualquier disertación.

            Como decía aquel famoso proverbio árabe, no abras los labios si no estás seguro de que lo que vas a decir es más hermoso que el silencio”. Amén.

lunes, 16 de enero de 2012

EL CLUB DE LA ETERNA SONRISA



Jamás había existido un socio fijo en el Club de la Eterna Sonrisa hasta que llegó Alegría.
Alegría era simpática, divertida, y estaba llena de chispa. Contagiaba a todo el mundo con su risa cantarina y no se enojaba por pequeñeces. Gifs Animados de Risas - Imagenes Animadas de Risas
De hecho, desde su incorporación al club nadie recordaba haberla visto molesta y ni siquiera triste.
Más bien al contrario, lucía una permanente sonrisa que la había hecho acreedora del valioso título de “Primer miembro del club con carné fijo”, y se rumoreaba que para el próximo año pensaban proponerla nada menos que para presidenta.

Si bien Alegría se mantenía inmune a todos los chismes; lo único que le preocupaba era gozar de la vida y hacerles entender a sus compañeros que es preciso exprimir el tiempo para sacarle todo su jugo y que las cosas que realmente importan son precisamente las más cercanas.
DONAIRE GALANTE

sábado, 31 de diciembre de 2011

TEXTO E ILUSTRACIÓN

         Cierta magia se produce en ese celebrado acto en que el texto se proyecta en una imagen.
         Como un prestidigitador, el ilustrador pone rostro a los personajes, sitúa la acción, la rodea del misterio, la intriga, el humor, la belleza, el ritmo o la ilusión sugeridos por el escritor.
         En definitiva, otorga el privilegio de la vida a un conjunto de palabras que de por sí encerraban ya un corazón latente.
         Un corazón que bombeaba gracias a la savia insuflada por la historia o por efecto del mensaje que el autor se había propuesto hacernos llegar.
         El ilustrador concreta la idea, haciéndonos un regalo valioso: la representación de la misma en uno o varios dibujos.
         Pero a menudo su trabajo va más allá, pues nos ofrece su propia versión del texto, pudiendo llegar a crear una historia paralela, tanto o más preciosa que la original.
         En conclusión, el poder de interpretación es tan amplio que nace la posibilidad de aunar la visión de ambos artistas (escritor/ ilustrador) enriqueciendo la inicial idea con el trabajo común.

            Dedicado a ANAZUL,
una buena amiga y compañera de trabajos
a quien podéis visitar en el siguiente enlace: http://elcaballeteazul.blogspot.com/

jueves, 1 de diciembre de 2011

MIGUEL DE CERVANTES

“El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”.
Miguel de Cervantes Saavedra


        Poco queda por decir de este genio de la literatura universal. Precursor de la novela moderna, maestro de las letras, Miguel de Cervantes desplegó sus habilidades con la pluma en todos y cada uno de los géneros literarios. Su excepcional talento le permitió incursionar con éxito en cualquiera de las propuestas trabajadas en su época.
        Original, vivaz, amigo de la experimentación narrativa, el creador del popular y extraordinario Quijote fue soldado y recaudador de impuestos al tiempo que desarrollaba su auténtica vocación.
        Palabras como hidalgo, caballero, soldado, Lepanto o prisión van inexorablemente unidas a su vida y su obra. Como lo está su nombre a la Literatura y a la Lengua con letras mayúsculas.
        Goza Cervantes del privilegio de haber parido la que es, a juicio de muchos, la más grande historia contada de todos los tiempos. Una novela irónica, entretenida, didáctica, realista y completa en todos los sentidos, rebosante de sentencias magistrales de las que resulta posible extraer provechosas enseñanzas.
        De haber imaginado su autor la repercusión que tendría todavía cuatro siglos después de su nacimiento, tal vez se habría visto abrumado por la responsabilidad. El influjo de Don Quijote de la Mancha ha traspasado las fronteras del espacio y del tiempo, y con la obra su creador, el excelso Cervantes, padre de la Literatura.

“Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades”.
Miguel de Cervantes Saavedra

miércoles, 16 de noviembre de 2011

LIBRERÍAS, ESAS CASAS HABITADAS

Todas las librerías tienen su encanto. El producto por sí solo resulta lo suficientemente atractivo como para otorgar categoría al local.
Sin embargo, no todas poseen idéntica capacidad para satisfacer a una clientela ávida de letras.
La distribución, la posibilidad de encontrar con facilidad lo que se busca, el acceso cómodo a los volúmenes pero, ante todo, la oportunidad de disfrutar de la intimidad deseada durante el proceso de búsqueda. Son detalles que concretan y definen el estilo de cada tienda.
Hay un momento mágico previo a la adquisición de un ejemplar, encerrado en ese recorrido que los amantes del libro llevamos a cabo en las librerías. Los pasillos, los estantes, se convierten en puntos de encuentro donde se han dado cita viejos amigos que, envueltos a menudo en renovados atuendos, nos saludan desde sus privilegiados rincones.

Redescubrimos autores olvidados, se materializan ante nuestros ojos títulos de los que hemos oído hablar en ocasiones, captan nuestra atención llamativas portadas que prometen aventuras ni tan siquiera imaginadas.
Y todo se cuece en el más absoluto de los silencios, interrumpido apenas por el rumor de las voces de otros clientes,
próximos destinatarios del embrujo de estas casas habitadas en exclusiva por los libros.
Donaire Galante

miércoles, 2 de noviembre de 2011

EL VIAJE DE THOMAS CLAYTON

         De haber sido un poco menos osado, Thomas Clayton jamás se habría aventurado a traspasar las tierras de su familia para ir en busca de nuevas oportunidades de negocio. Tampoco habría tomado prestado el caballo de Gregory, y mucho menos habría partido durante la noche, cuando las almas se deslizan fuera de sus tumbas resueltas a invadir el bosque de Fuego.

         Ahora que se encontraba rodeado de milenarios robles que parecían a punto de caer sobre él con la intención de devorarlo comenzó a sentir cierta inquietud que le paralizaba los miembros. El caballo se había detenido, aterrorizado por los sonidos espeluznantes que proferían las criaturas de la noche, y todos los intentos por obligarlo a continuar fueron vanos. Como él no le temía a los muertos, se apeó del testarudo animal para continuar el camino a pie.
        
         En menos de dos horas había alcanzado el límite del bosque, y frente a él se alzaba el cementerio de Bogant. No podía explicarse cómo había llegado hasta allí, cuando su destino se hallaba justamente en el extremo opuesto. Pero como había algo de hechizante y atrayente en la atmósfera, continuó avanzando hacia las lápidas.
         Se paró ante una y leyó la inscripción:

“Thomas Clayton, 20 Aug. 1795- 5 Nov. 1818”.
        
         Pero no experimentó ningún sobresalto. Nada. Simplemente una repentina paz que le aliviaba el espíritu.
         Con la seguridad de un hombre que llega a casa tras un largo viaje, descorrió la tapa del ataúd y se metió dentro.