jueves, 24 de mayo de 2012

WILLIAM SHAKESPEARE

Abordar un artículo sobre William Shakespeare produce una especie de vértigo escalofriante. Como si uno estuviera a punto de subir a bordo de uno de esos vagones que se dejan zarandear por los cables instalados en los rieles de las montañas rusas. 
A riesgo de parecer exagerado, puedo aseguraros que se trata de una tarea de máxima responsabilidad. No es sólo por el peso específico que un escritor de su talla tiene en el panorama de las letras sino porque, a priori, uno se plantea si después de tantas dedicatorias y estudios quedará todavía algo por decir de este dramaturgo y poeta inglés. 
En definitiva, para perderle el miedo a la cuestión decido que plantear una aproximación sin pretensiones es la respuesta más inteligente al problema. 

jueves, 10 de mayo de 2012

UN BLOG, UN ÁRBOL. ¡SALVEMOS EL PAPEL!

ESE AMIGO FIEL QUE ESTIMULA LA CREATIVIDAD


El papel se me antoja un material de incalculable valor. Casi comparable a una piedra preciosa. O a uno de esos amigos que en los momentos duros te demuestran que realmente lo son.


Llamadme loco, pero sin papel la esencia de la mayoría de las cosas, tal como las conocemos hoy, desaparecería.

  • Imaginad, si no, una de esas pequeñas librerías con encanto tan habituales en los rincones más insólitos de las grandes urbes donde conviven ejemplares de todos los siglos con silenciosos barbudos que ocultan su timidez tras el mostrador del local. 
  • O una asamblea de estudiantes indignados donde las reivindicaciones se recogen en pantallas electrónicas en lugar de en los tradicionales panfletos elaborados a marchas forzadas en las máquinas de la copistería de la facultad.

jueves, 26 de abril de 2012

LA SOLEDAD, UN BIEN INFRAVALORADO


La soledad  es un bien infravalorado. Tiene mala reputación, y eso contribuye a que con sólo presentirla a la mayoría de los seres humanos se les erice el vello de la nuca. Es demasiado a menudo contemplada desde una perspectiva negativa, como si se tratara de un fantasma que amenaza con caer sobre nosotros en cualquier momento, envolviéndonos en un aura de tristeza y pesimismo.

Por supuesto que no puede negarse la carga que supone para aquellos que, obligados por las circunstancias personales o sociales, se ven abocados a ella. Aquellos para quienes vivir aislados del resto no ha sido una decisión tomada de manera voluntaria y llegan a padecer los síntomas de una soledad impuesta sufriendo ansiedad, miedo, angustia o desesperación.

Pero como cada cosa en la vida, bien administrada y gestionada la soledad resulta un patrimonio de valor incalculable. Que se lo digan, si no, a una madre de familia numerosa, al camarero de una discoteca de moda, o a uno de esos corredores de bolsa sometido a largas jornadas de cotizaciones.

Me gusta estar solo. Caminar sin rumbo fijo, perdido en mis cavilaciones. Reflexionar sentado frente a un agradable paisaje, dejando que la brisa alborote mis cabellos. Entrar en contacto con el tibio sol, permitiéndole que me caliente los huesos y recibiendo una dosis de vitamina D. O tumbarme bajo la hechicera luz de luna, imaginando cuántos antes que yo habrán tratado de hacer recuento de las estrellas.

Me complace ese momento único en que las palabras sobran. Basta fundirse con la vida que nos rodea, mirar hacia el interior, para encontrar esa paz que con demasiada frecuencia se nos va de las manos. Es fácil que de ese silencio escogido brote un diálogo mudo en que un solo interlocutor se lo dice todo.
DONAIRE GALANTE

jueves, 12 de abril de 2012

DIETA A MEDIDA

            Una mesa más larga que la trenza de Rapunzel atraviesa la lóbrega estancia. Alrededor, la prole de huesudos vampiros canturrea una tétrica melodía mientras se afila los colmillos con malévola complacencia. Aguardan impacientes el comienzo del banquete, del que, según parece, yo soy el plato principal.
            Sobre una enorme bandeja, atado de pies y manos, me introducen en el comedor para situarme en el centro de la mesa. Contemplo con horror decenas de ojos tan rojos como rubíes y bocas de dientes relucientes que babean intermitentemente ante el inminente festín.

viernes, 9 de marzo de 2012

ALGO DISPARATADO


En el hall nos recibe
una vaca que come hierba
con mirada indiscreta
y las uñas rojas.
- Prueba un éxtasis- propone-
o un periódico en 5 idiomas,

para ver las estrellas
contigo y sin tí.
Hay en el dormitorio 
cucarachas que vuelan,
ratas que miran,
mix_079.gif (14980 bytes)lagartos que sueñan.
Viéndolos se me antoja 
escribirte un poema
en donde se resuman
el amor y la condena.
La siento en mi pecho
esta verdad que late
como lluvia que no cesa:
el olor de las cucarachas

 me recuerda a tí.
DONAIRE GALANTE

miércoles, 22 de febrero de 2012

CHARLES DICKENS, PARADIGMA DE LA LITERATURA SOCIAL

            Podría decirse que Charles Dickens fue pionero en lo que a novela social se refiere. La miseria, el desaliento y la esperanza a pesar de todo, el calor del hogar, la realidad que lo rodeaba y preocupaba constituían los temas principales de sus textos.
            Era Dickens uno de esos tan escasos y necesarios escritores polemistas, cuyos artículos periodísticos no dejaban indiferentes a sus contemporáneos. Observador y crítico, no se mostraba dispuesto a asimilar las normas de una sociedad decadente y clasista, que manifestaba su notable hipocresía defendiendo unos valores rancios y absurdos que, sin embargo, no llevaba a la práctica.
            Los niños explotados en trabajos inhumanos, la prisión como consecuencia de la pobreza, la tragedia de una prostitución como mal inevitable o la corrupción burocrática fueron algunos de sus argumentos recurrentes.
            Fue por ello precursor de una literatura innovadora en muchos aspectos. Una literatura no exenta de humor e ironía que reflejaba la vida cotidiana de la Inglaterra victoriana.
            Su extremada sensibilidad le llevó a crear personajes de hondo calado: Ebenezer Scrooge, Fagin, Mrs. Gamp, Charles Darnay, Oliver Twist, Micawber, Pecksniff, Sam Weller, David Copperfield  y otros tantos engrosan hoy las listas de compañeros inolvidables de las bibliotecas y librerías de todo el mundo.
            La crítica social, en definitiva, es uno de los rasgos más destacables de la personalidad literaria y artística, aunque también humana, de uno de los escritores más populares de todos los tiempos.

Donaire Galante