viernes, 19 de julio de 2013

JANE AUSTEN


¿Autora para féminas o abanderada de la crítica social de su tiempo?
JANE AUSTEN

Las costumbres de la época que le tocó vivir fueron fuente constante de inspiración para Jane Austen
Contemplaba cuanto acontecía a su alrededor con espíritu crítico y, fruto de la observación y de la experiencia, desarrolló una corta pero fructífera carrera literaria.
El papel de la mujer dentro de la sociedad y las ñoñerías del ambiente rural en que se desenvolvía fueron objetivo permanente para sus dardos envenenados de ironía.
Una escena de una de las versiones de Emma
Muchos de los detalles que sostienen sus textos nos recuerdan a ella misma: los pormenores de la vida en el ejército donde ingresaron algunos de sus hermanos, las vicisitudes de la vida sacerdotal a la que su padre se entregó, el amor por los libros y las ocasionales representaciones teatrales en familia que inspiraron la trama de Mansfield Park; los espacios donde localiza los episodios de sus novelas o la incorporación de personajes tipo, como la hermana confidente de Orgullo y Prejuicio que recuerda, precisamente, a la suya, Cassandra.

Por su filtro pasaron los compromisos largos y los arreglos matrimoniales por interés, así como la necesidad de derribar las barreras sociales (clase media/ burguesía), temas que la han hecho acreedora de un puesto de honor en la sección de novela romántica de las librerías de todo el Planeta.
Sin embargo, más allá de este título, Jane Austen ostenta el privilegio de haber establecido un nuevo estilo en su género. La veracidad de los hechos descritos y un fondo de aleccionamiento encubierto a menudo tras sentencias oportunamente colocadas en boca de los protagonistas constituyen los puntos de apoyo para una literatura inteligente y culta.
La parodia y un sentido refinado del humor son los últimos exornos de unos textos consistentes que soportan el paso de los años con dignidad.

El reconocimiento tardó en llegarle, entre otros factores, por esa condición femenina que tanto reivindicaba. 
No obstante, hoy es una de las escritoras más vendidas y representadas en los medios, existiendo una variedad ingente de versiones de sus obras.
DONAIRE GALANTE

jueves, 4 de julio de 2013

CARNE FRESCA

Me pareció de mal gusto que me citara en el McDonald’s, sabiendo como sabe que soy vegetariana convencida. 
A pesar de todo no quise estropearle la cena, de modo que irrumpí en el establecimiento con una de mis mejores sonrisas, aunque el olor a carne quemada me obligaba a hacer grandes esfuerzos por reprimir las arcadas. 
Debía notárseme la incomodidad porque todas las miradas se dirigían hacia mi persona
Cuando me empujaron en dirección a la cocina se confirmaron mis peores sospechas

De no ser porque se me retorcieron los cuernos habría resultado carne de parrilla para las próximas dos mil hamburguesas.



DONAIRE GALANTE

sábado, 15 de junio de 2013

EL BUEN DECIR

Es un hecho demostrable que las personas que manejan adecuadamente los recursos lingüísticos tienen un buen tramo andado en el camino de la comunicación.
Del mismo modo que dominar varios idiomas suele sumar puntos en la carta de presentación, no es menos importante moverse con soltura en los laberintos del que nos resulta propio dado que, en la mayoría de los casos, es el que utilizamos para afrontar las diversas situaciones de nuestra rutina diaria.

La irrupción de las nuevas tecnologías ha provocado una relajación en el modo de expresarse que, de ninguna manera, debería traducirse en un retroceso en el uso apropiado de la lengua.
Hablar con propiedad no puede estar reñido 
con la economía verbal. 
Es cierto
que negarnos a entrar en la rueda de la modernidad supondría ponernos a la cola del progreso. Que saber aprovechar las ventajas de cada avance implica a la larga una mejora a la que resultaría contraproducente oponerse.
El lenguaje de los sms, el de los mails, el whatsapp; el hecho de que hayamos perdido el hábito de desarrollar largas misivas para decirnos lo que ahora resumimos en unas pocas palabras no puede contraponerse a la necesidad de conocer y controlar el idioma de modo que los errores gramaticales y las faltas de ortografía y expresión no nos pongan en evidencia frente a lectores u oyentes avezados.

El buen orador sabe simultanear los términos; encuentra sinónimos para describir realidades semejantes, sustituye en la oración aquellas partes que le interesan y conoce los distintos contextos en que ha de moverse, adaptando su discurso a cada interlocutor y situación.
Porque el buen orador se apoya en un vocabulario abundante, rico en usos y modismos.

Una educación que soslaya el uso correcto de la lengua no es una educación apropiada. Hemos de partir del origen si pretendemos educar en cultura.
Reivindiquemos la importancia del lenguaje.
Luchemos por la excelencia en la palabra.

Es justo y necesario.

DONAIRE GALANTE

miércoles, 29 de mayo de 2013

SOPLA EL LEVANTE


Sopló el levante guerrero
que arena clava en la piel
cuando a la costa arribaron
dos barquitas de papel.


Anclados junto a la orilla
reposan cascos mojados
castigados por las olas
que sus costados surcaron.


No desafiéis a la mar
pues su bravura os espera
capaz del alma horadar
con su furia traicionera.



¡Ay, navíos silenciosos,
ay, de la tierra que cela
al capitán valeroso

que a la aventura se entrega!

DONAIRE GALANTE

martes, 14 de mayo de 2013

ME LLAMO ERIC Y SOY UN VAMPIRO


Me llamo Eric y soy un vampiro. 

Sí, ya sé que los vampiros están muy vistos, sobre todo en los últimos tiempos, que se han puesto de moda y aparecen por todas partes. 
Tal vez por eso pueda pareceros un oportunista. 
Con todo, aunque existen montones de series, pelis y libros dedicados a nuestro mundo, se cuentan demasiadas mentiras como para que podamos sentirnos orgullosos.

De ningún modo somos esos blandengues enamoradizos que corren tras las piernas de cualquier aburrida humana, ni tenemos esa apariencia física de galán trasnochado con la que nos representan en las crónicas vampíricas. 

Porque los vampiros somos, aunque nos cueste reconocerlo, más bien feos, hasta desagradables a la vista. 
Si bien en nuestra defensa podría argumentar lo siguiente: Con la mano en el pecho, decidme,

¿cómo estaríais vosotros si tuvierais que subsistir únicamente a base de sangre?

No es que me queje; en realidad, me encanta ser vampiro, pero también me joroba cantidad el trato que nos dispensan los humanos: o somos héroes o somos villanos. No hay término medio. 
Sin embargo, hay decenas, cientos de cosas que no sabéis de nosotros. 
Y, aun a riesgo de parecer pretencioso, he venido hasta aquí para dejar el pabellón bien alto. 
Quizás destapando algunas de nuestras intimidades logremos sorprenderos.
Pero, antes, debo saber... 
...¿Sois capaces de guardar un secreto?


DONAIRE GALANTE

martes, 30 de abril de 2013

¿POR QUÉ NOS GUSTA EL TACTO DE LOS LIBROS?


Del mismo modo que necesitamos tocar a las personas, disfrutamos acariciando los libros.

Sus páginas, en esa suerte de intimidad que se crea durante la lectura, se convierten en aliadas del autor en su objetivo de hacernos llegar un mensaje.
Mientras saltamos de un folio a otro, deslizando nuestros dedos sobre el papel, podemos experimentar en nuestra propia piel la rabia, el deseo, el anhelo.
Somos capaces de vibrar ante una declaración de intenciones largamente contenida, de dejarnos sacudir por un terremoto en una isla perdida en medio del océano o permitir que la intensidad de la marea del desamor nos arrastre hacia el vacío de una noche sin fin.
Si los corazones de los protagonistas se encienden impelidos por las pasiones que el escritor ha puesto en ellos será el nuestro mismo el que lata con vocación de romper las paredes de la cavidad torácica que lo contiene.
Al permitir el contacto, el libro se entrega como el amante apasionado. Sin condiciones ni reservas. 
Al palparlo, nos introducimos en sus entrañas, desgranando los misterios que oculta a simple vista.
Percibimos el perfume del mar, el del carbón, el olor a desilusión o el de un éxito abrumador. 

Ni siquiera sospechábamos que existieran antes de haberlos leído, pero ahí están, traspasando la frontera de la imaginación, tal como los describe su creador.
Como también están el sabor amargo de la derrota, el del dolor, o el agridulce de una canción con nombre de melancolía.
Cualquiera puede hacerse realidad por encima de las letras.
Es la magia de la lectura, tradicional o digital, la que logra materializar cada uno de estos sueños.
DONAIRE GALANTE

sábado, 13 de abril de 2013

JOSE LUIS SAMPEDRO


 “La vida es un arder y el que no arde no vive”.

Era cercano, amable, y sus grandes ojos se paseaban curiosos de aquí para allá, tomando nota de cuanto acontecía alrededor. Igual que un silencioso búho.